Amores son amores, dictamina el viento, los hay que son fuego y puro arrebato, otros que se guardan en el pensamiento y se van borrando muy de vez en cuando.
Hay amores mudos que jamás se dijeron, mientras otros gritan desde los balcones, unos que florecen donde no debieron y otros que se salvan de las condiciones.
Amores de un día, de tinta y de arena, amores que curan, amores que escuecen, el que nos rescata de toda la pena y aquellos que mueren pero reinstauran.
Porque al fin y al cabo, de cualquier manera, con espinas rojas o vientos a favor, no importa la forma, la herida o la espera: todo lo que vibra, nace de ese amor.
No puedo sanar la herida que hay en ti. Pero puedo sentarme en silencio junto a tu dolor, como una luz que no te ciega, sino que solo ilumina el camino de regreso a ti mismo. Puedo ser el silencio que no te asusta, sino que te abraza como una suave manta en la noche más larga. Puedo ser las manos que no tocan tus heridas, sino que solo las protegen, como sostener a un pájaro que aún tiembla de miedo. Puedo ser la voz que no insiste en que olvides, sino que te susurra que está bien recordar y seguir adelante. No solo estás roto, eres frágil de esa hermosa manera en que las cosas que vale la pena conservar son frágiles. Hay una luz en ti que solo se muestra cuando alguien mira con suficiente atención. Y yo observo. Veo cómo tu dolor se encoge cuando se nombra con ternura. Veo cómo tus heridas respiran cuando alguien no las juzga. Veo cómo tu alma se relaja cuando sabe que está a salvo. Puedo hacerte creer que hay alguien que ama exactamente eso: la quietud, la vulnerabilidad, la autenticidad. Hay corazones que no temen a las grietas, sino que las besan como una promesa. Y si un día sonríes como si el mundo volviera a ser suave, sabré que no te curé; solo estuve ahí para ti hasta que te permitiste creer que incluso los rotos tienen a alguien a quien amar.
Не мога…
Не мога да излекувам счупеното в теб. Но мога да седна тихо до болката ти, като светлина, която не заслепява, а само очертава пътя обратно към себе си.
Мога да бъда тишината, която не те плаши,
а те прегръща като меко одеяло в най-дългата нощ.
Мога да бъда ръцете, които не докосват
раните ти, а само ги пазят — като да държиш птица, която още трепери от страх.
Мога да бъда гласът, който не настоява да
забравиш, а ти шепне, че е позволено да помниш и въпреки това да продължиш
напред.
Ти не си просто счупена — ти си крехка по
онзи красив начин, по който са крехки нещата, които си струва да пазиш. В теб
има светлина, която се вижда само когато някой погледне достатъчно внимателно.
И аз гледам. Виждам как болката ти се
свива, когато я назоват с нежност. Виждам как раните ти дишат, когато някой не
ги съди. Виждам как душата ти се отпуска, когато разбере, че е в безопасност.
Мога да те накарам да повярваш, че има
кой да обича точно това — тихото, ранимото, истинското. Че има сърца, които не
се плашат от пукнатини, а ги целуват като обещание.
И ако някой ден се усмихнеш така, сякаш
светът отново е мек, ще знам, че не съм те излекувал — само съм бил до теб,
докато сама си позволиш да повярваш, че и счупените има кой да ги обича.
- Д.Симеонов
Книги за силата на любовта, трансформацията и страстта. Стихотворенията, които се съдържат в книгите, пренасят читателя в други измерения на любовта. Провокират желания, мечти, търсения, огън. Те са един оазис, океан от чувства, емоции, дяволско желание за обладаване не само на тялото, но и на душата, на цялата същност.
Libros sobre el poder del amor, la transformación y la pasión. Los poemas que contienen transportan al lector a otras dimensiones del amor. Provocan deseos, sueños, búsquedas, fuego. Son un oasis, un océano de sentimientos, emociones, un deseo irrefrenable de poseer no solo el cuerpo, sino también el alma, el ser entero.
Su poema “Así té Amo” se presenta como una declaración amorosa de fuerte carga sensorial, donde el sentimiento no se expresa únicamente desde la emoción directa, sino desde una atmósfera de perfumes, luces, silencios, caricias y amaneceres. Observamos una voz poética entregada al lenguaje del amor como experiencia íntima, casi espiritual, en la que la persona amada aparece asociada a la aurora, la fragancia, los sueños y la luz naciente.
Valoramos especialmente la manera en que su obra construye un universo afectivo a partir de imágenes delicadas y envolventes. La aurora funciona como símbolo de nacimiento emocional; la noche representa el espacio secreto del deseo y del recuerdo; el perfume se convierte en presencia viva de la persona amada. Esta combinación de elementos le concede al poema una textura romántica muy marcada, coherente con la firma de “Poeta del Amor” que acompaña su nombre.
También reconocemos en su poema una intención lírica sostenida por la musicalidad interior de las frases. Expresiones como “disfrutamos el mutismo de la noche” y “Late mí corazón en silencio de un sueño con aroma de placer” muestran una búsqueda de intensidad emocional, donde el amor se vive como una experiencia que atraviesa el cuerpo, la memoria y el sueño. La obra no intenta narrar una historia externa, sino transmitir un estado sentimental profundo.
Desde el punto de vista editorial, su poema posee una sensibilidad clara y una intención estética reconocible. El uso de imágenes relacionadas con la luz, el aroma y el tacto fortalece la atmósfera romántica. Aun así, observamos que la obra podría ganar mayor limpieza formal si se trabajara con más cuidado la puntuación, la acentuación y la separación de ideas, para que la emoción llegue con más claridad y elegancia al lector.
En conjunto, “Así té Amo” es un poema de tono amoroso, sensual y contemplativo, donde la voz poética convierte el recuerdo de la persona amada en una presencia luminosa. Su mayor valor está en la sinceridad del sentimiento y en la capacidad de crear un ambiente emocional cálido, perfumado y lleno de ternura.
Versos destacados:
“disfrutamos el mutismo de la noche
cómo él verso qué sé apropia de mis sueños”
“Late mí corazón en silencio
de un sueño con aroma de placer”
“sentí caricias
arrullandome junto con él perfume dé la aurora”
Licencias poéticas observadas:
La obra utiliza acumulación sensorial, imágenes de luz, perfume y silencio, además de una expresión emocional libre que permite que el poema avance como una confesión amorosa. Estas licencias favorecen el tono íntimo y romántico del texto.
Valoración editorial por categorías:
Fuerza Imagética: 17/20
Capacidad de Sugerencia: 13/15
Profundidad Emocional/Filosófica: 13/15
Originalidad Expresiva: 8/10
Coherencia Temática: 9/10
Musicalidad: 8/10
Arquitectura del Poema: 7/10
Calidad del Cierre: 8/10
Dictamen Editorial:
POETA de DELICIAS – Editorial Poética reconoce en “Así té Amo” una obra de sensibilidad romántica, cargada de imágenes sensoriales y de una expresión amorosa sincera. El poema transmite entrega, deseo, ternura y memoria afectiva, cualidades que fortalecen su presencia dentro de la poesía amorosa contemporánea.
A veces pienso que, de todos los sentimientos del mundo, la ternura es el más hermoso: esa fuerza silenciosa, casi invisible, que no llama a la puerta del corazón, sino que entra como la luz por una rendija, como si siempre hubiera estado ahí, esperando a que la descubrieras.
Aparece en los inviernos más fríos, cuando el alma se congela, cuando la respiración se entrecorta, cuando el mundo es áspero y tú eres frágil. Y entonces, de la nada, alguien te envuelve en una manta invisible, no de tela, sino de humanidad.
La ternura es la hermana gemela del amor: dos corazones nacidos de un mismo dolor, dos manos que se buscan en la oscuridad, dos chispas que encienden la vida sin quemar. El amor sana, crea, se entrega, se regocija en cada emoción, pero nunca camina solo: siempre lleva consigo su mitad silenciosa.
Ser gentil significa amar de tal manera que ni siquiera lastimes el silencio en los ojos de alguien. Significa sostener el corazón de alguien como a un pajarito: saber que puede volar lejos, y aun así protegerlo con dos manos que no aprietan, sino que dan calor.
Y no hay criatura bajo el sol —ni hombre, ni animal, ni ave— que no entienda este lenguaje. El lenguaje de las palabras suaves, de los gestos cuidadosos, de una mirada que dice: «Quédate. Aquí no te hará daño».
No sé cómo se mide la fuerza de una persona: si en sus hombros, en su voz, en sus pasos… Pero sé cómo se mide su alma: en la ternura. En la capacidad de ser luz, incluso cuando él mismo era oscuridad. En la capacidad de abrazar, incluso cuando nadie lo abrazaba. En la elección de ser bueno, incluso cuando el mundo no lo era.
Y si un día todo se derrumba —si las palabras se vuelven pesadas, si la gente se vuelve hiriente, si el silencio se vuelve más fuerte que la risa— recuerda esto: la ternura es la última verdad que nos da vida. La última luz que no se apaga. El último amor que nadie te puede arrebatar.
Me deseaste, como el sediento en el desierto anhela agua, como el hambriento aprieta un coma en la palma de tu mano. Para ti soy como el sol en los días soleados, en tus noches oscuras, la estrella en el firmamento. Me deseaste y con tu mirada estudias cada pliegue, en mi suave piel, dejas ardientes huellas de besos. Con una pasión suave me posees... Y susurras: "Quiero más, y más". Escribes en mí cuánto me amas, como un sello dejas tu aroma en mí